KUALA LUMPUR, Malasia, 18 de octubre de 2019 /PRNewswire/ –Hishammuddin Hussein, quien fuera ministro de Defensa de Malasia, ha pedido a sus compatriotas que trabajen para unir a todas las razas y para lograr el progreso de la nación.

Mr. Hishammuddin Hussein

Dijo Hussein en una carta a los medios: «En las últimas semanas han tenido lugar conversaciones sobre la unidad desde todas las líneas políticas. Sea en términos de cooperación política o de unidad malaya, siempre he sido coherente y apoyo cualquier esfuerzo para unir a los malayos a todo nivel. Sea que comience a nivel social o primero entre los malayos, debemos comprender que este esfuerzo se ha emprendido desde antes de nuestros días de la Independencia». Agrega luego: «En 1946, mi abuelo Dato Onn Ja‘afar convocó una reunión de más de 40 organizaciones malayas, uniendo a los malayos para oponerse al Imperio británico y a la formación de la Unión Malaya. Si bien esto condujo a la fundación de la Organización Nacional de los Malayos Unidos (United Malays National Organisation, UMNO), él comprendió que una Malasia independiente no podrá tener éxito solamente sobre la base de la unidad malaya. Esto llevó a su renuncia a la UMNO en 1951 porque rechazaron su propuesta de abrir la membresía de la UMNO a todas las razas».

El exministro de Defensa advirtió: «La historia se está repitiendo, aunque no de manera exacta. A través de Muafakat Nasional o por el Kongres Maruah Melayu, el foco central de estos eventos pueden ser las semillas que se han plantado para que se conviertan en un tema de unidad mayor que involucra a las otras razas que conforman nuestra nación multirracial».

Añadió: «Sé, y es lo que se espera, que la retórica racial que rodea a estos eventos ha llevado a que las otras razas se sientan marginadas y atacadas, lo que oscurece cualquier intención que estos eventos puedan haber tenido. Esto amenaza con exponer la fragilidad de nuestra sociedad. En cambio, debemos centrar nuestra atención en la lucha y determinación de los líderes para unir a los malayos que representan a la mayoría de nuestra población. Pero quienes no son malayos no deben preocuparse, ya que entendemos que la unidad malaya no puede darse a expensas de la unidad de todos los malayos; es puramente la base de un esfuerzo mayor y que abarca todo para unir a nuestro país dividido».

Dijo Hussein: «Malasia parece estar estancada en un torbellino de discursos de odio y noticias falsas, alimentadas por el empeoramiento de las relaciones raciales de las que son responsables ambas partes de la división política. Ahora bien, ¿quién debe liderar el proceso de solución? Nosotros, como líderes políticos del país, debemos hacernos cargo y entender que tenemos que arreglar las cosas antes de que empeoren. Admito que no es una tarea fácil, pero debemos persistir. Podrá haber muchas situaciones en las que la agresión parecerá la opción más fácil, pero no cedan. Si nosotros, como líderes, realmente nos preocupamos por las buenas personas de nuestra nación, debemos usar ese liderazgo para sanar a quienes están heridos».

Con respecto a la situación actual de la economía del país, Hussein dijo: «Es cierto que la economía también se ha visto afectada debido a esta incertidumbre política tras las secuelas de las 14as. Elecciones Generales. Los precios de los productos básicos están cayendo, el desempleo está en aumento y la gente no siente en sus carteras el impulso que estaba esperando. Las medidas de austeridad y el ajuste del cinturón solamente sirven como medidas transitorias para el corto plazo y no benefician a la nación en el largo plazo. Creo que cualquier política implementada hoy se verá eclipsada y no tendrá un impacto positivo sobre el pueblo hasta que se restablezca la estabilidad política y la certeza». Luego añadió: «Además, no debemos menospreciar los riesgos que implica la seguridad del país, con fuerzas no deseadas que potencialmente se aprovechan de nuestra dividida sociedad. Las amenazas a la unidad nacional, combinadas con una economía inestable, y las amenazas a la seguridad constituyen una mezcla poderosa y peligrosa para el futuro de Malasia».

Sobre la necesidad de trazar un nuevo camino para Malasia, dijo Hussein: «Debemos detenernos y darnos cuenta: es este el momento de sanar. Se necesitará mucho coraje, y las decisiones tomadas pueden no ser populares, pero esto es crucial y debe ser abordado y deliberado con sensatez y no con emoción. Debemos hacer más para crear una nación en la que nuestros hijos y nietos estén agradecidos de vivir. La buena gente de Malasia quiere ver sensatez en todo este caos, y deben ver estos esfuerzos como cimientos para un futuro más brillante».

Añadió: «No podemos negar que tiene que empezar en alguna parte, y los malayos han tomado una iniciativa proactiva en nuestro propio hogar, pero no debe detenerse allí. Debemos ser optimistas en adelantar una narrativa positiva, para construir sobre lo que se ha hecho para incluir a todos los malayos, independientemente de su raza, religión y credo».

Haciéndose eco del lema Malasia merece algo mejor, el exministro instó a sus compatriotas: «a trabajar pacientemente, a unir a nuestra fracturada nación, a sanar la división y a enfrentar lo que nos depare el mañana».

FUENTE Office of Hishammuddin Hussein